Todo empezó con esta fantástica máquina. Aproximadamente en el año 1986, descubría el mundo de los videojuegos a través de un monitor y una disquetera que hacía un ruido inconfundible. El Amstrad CPC 6128 no fue solo un ordenador, fue mi entrada a la informática.
Mucha gente tuvo uno, pero pocos saben de dónde le viene el nombre. Es
el acrónimo de su creador, Alan Michael
Sugar TRADing. Sugar fue el
empresario británico que democratizó la informática en Europa con su
concepto "todo en uno" (monitor, teclado y datacorder/disquetera en un
solo enchufe) siendo algo revolucionario en los años 80. No tenías
cables colgando por todas partes ya que el monitor alimentaba a la
unidad central (¿idea muy adelantada del Mac?).
Lanzado en 1985, el CPC 6128 fue la evolución definitiva. Sus claves:
Nada más encenderlo, no había Windows ni ratón. Sólo una pantalla azul con letras amarillas y un mensaje: Ready. Usaba el Locomotive BASIC 1.1, considerado uno de los BASIC más rápidos y potentes de la época.
La mítica pantalla azul de bienvenida del Locomotive BASIC 1.1
Elegir es difícil, pero estos títulos definieron una época sin lugar a dudas:
Un homenaje a las compañías de videojuegos que hicieron magia con 8 bits y llenaron nuestras tardes de aventuras.
Los reyes del software español. Dificultad extrema, ideas geniales y portadas legendarias de Alfonso Azpiri.
Magia pura en código. Creadores de la obra cumbre indiscutible del software español: La Abadía del Crimen.
Puro nervio arcade. Dejaron huella con clásicos como Emilio Butragueño o Viaje al centro de la Tierra.
Especialistas en adaptar los mejores arcades de salón y taquillazos de cine al Amstrad. Ej. Target:Renegade
Los pioneros de la distribución. Bajaron los precios a 875 pesetas y acabaron de golpe con la piratería masiva.
Importando lo mejor de los Estados Unidos de América. Maestros de las conversiones de Capcom y sagas deportivas.